El Gobierno cuestionó a la UNMdP por los incidentes hacia estudiantes libertarios y exigió sanciones
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, pidió medidas urgentes luego de los incidentes denunciados en el Complejo Manuel Belgrano. La rectora ya había repudiado los hechos y defendido el pluralismo.

En medio de los incidentes que tuvieron lugar en el Complejo Manuel Belgrano de la Universidad Nacional de Mar del Plata, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, le envió una nota formal a la rectora Mónica Biasone, donde le exige que "asuma de manera inmediata su responsabilidad indelegable".
El funcionario a nivel nacional reclamó que se garantice la seguridad física de los estudiantes y la libre expresión de ideas políticas, los cuales "han sido gravemente vulnerados" bajo la responsabilidad de Biasone "en el marco de la autonomía universitaria".
A su vez, Álvarez demanda que la rectora informe las medidas disciplinarias y sanciones por parte de la alta casa de estudios para que "no prime la violencia, la intolerancia y la afectación de la libertad de expresión".
Días atrás, Biasone emitió un comunicado en el que repudiaba los hechos ocurridos. "La universidad pública es, por esencia, un espacio de encuentro, de debate y de construcción colectiva", aclaró.
"El pluralismo de ideas forma parte de la vida universitaria y es algo que debemos cuidar. Son ejes centrales centrales de nuestra vida institucional, nos permiten expresarnos, disentir y construir en común", continuó.
De todas formas, Biasone destacó que las diferencias políticas tienen que expresarse de manera pacífica, en el que la UNMdP "es una institución donde todas las voces pueden y deben ser escuchadas".
Militantes de la agrupación CREAR+ Libertad denunciaron haber sido agredidos física y verbalmente mientras realizaban una mesa informativa en el patio de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Según el relato de los propios referentes, el episodio ocurrió al mediodía y escaló de una discusión a golpes.
Uno de los integrantes aseguró que “recibí dos trompadas en la cara por parte de una estudiante”, y apuntaron contra grupos opositores por lo que consideraron un intento de censura dentro del ámbito universitario. A pesar de lo ocurrido, desde el espacio afirmaron que mantendrán su presencia en la facultad.





