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El empleado del kiosco que sobrevivió a dos disparos: "En lo que va del año ya nos robaron 6 veces”

Se manifestó el kiosquero que sobrevivió a dos disparos efectuados por delincuentes que intentaban sustraerle la recaudación del local.

Melany RuizRedacción Melany Ruiz
El empleado del kiosco que sobrevivió a dos disparos: "En lo que va del año ya nos robaron 6 veces”

Chicles que le salvaron la vida al kiosquero tras un asalto a mano armada.

El lunes 15 de abril, Cristian, empleado de un kiosco ubicado en avenida Peralta Ramos al 700 evitó un robo a mano armada con gas pimienta. Cerca de las 14, dos hombres le pidieron la recaudación y se defendió tirándoles el aerosol en el rostro. Tras esta acción, uno de los delincuentes le efectuó dos disparos y una de las balas fue "atajada" por un paquete de chicles que se encontraban en el mostrador.

"En lo que va del año ya nos robaron 6 veces y con armas. Y esta vez fue igual, pero gatillaron dos veces. Toqué el botón antipánico pero no funcionó. La policía vino porque una señora escuchó los tiros y llamó al 911. Acá estamos solos, no hay seguridad y siempre pasa algo acá en esta cuadra: sino es la panadería, somos nosotros, sino los chinos. Pero siempre a alguien le están robando en esta cuadra", expresó el comerciante del negocio.


En declaraciones con un medio local, Cristian recordó cómo fue la situación que experimentó. "Uno de los malvivientes me pidió plata, no reaccioné y ahí me tiran el primer tiro, que le pegan a los chicles y por eso no me da a mí. Entonces yo ahí manoteé el gas pimienta y le empecé a tirar a ellos. Primero al que estaba enfrente, el que tiró el tiro, y después al que estaba al lado. Cuando se están yendo ya con el efecto gas pimienta, me apuntó como para tirarme y como no pudo, tiró para arriba, pegó por ahí, pero no me pegó a mí. Luego hirió a su secuaz", declaró.


Ante este difícil panorama, la dueña del local le pidió que lo cerrara durante el resto del lunes. A menos de 24 horas después, los nervios del hombre aún no se calmaron. "La verdad quedé muy alterado, porque ya me da bronca. No me siento seguro, no me siento cuidado. Siento que acá puede venir cualquiera a hacer lo que quiere y no tenemos seguridad para nada. No tengo miedo, tengo mucha impotencia, mucha bronca".